Slide En el PVH la transformación individual es el fundamento para el cambio colectivo AUTOCONOCIMIENTO
Este proceso de autoanálisis recuerda a los grandes pensadores clásicos de la antigüedad, en particular a Sócrates y Platón, conocidos por haber allanado el camino a la filosofía occidental. El aforismo socrático: “Conócete a ti mismo” resuena a través de la historia y apunta a la esencia de la educación, vista como un proceso de recuerdo de ideales innatos, enfatizando así su naturaleza espiritual.
A la luz del autoconocimiento que enseñó su Maestro, Platón ha hecho un famoso análisis del alma humana en su célebre libro República. Según este análisis, hay tres partes del alma individual. La primera y más importante es la parte espiritual, que es la sede de la sabiduría y tiene la capacidad de discriminar entre el bien y el mal, la verdad y la mentira, lo permanente y lo transitorio. La segunda es la fuerza de voluntad, que es aliada de la parte espiritual, a menos que haya sido mal educada por una educación inadecuada. En ese caso, conduce a actos apasionados e irrazonables. La tercera es la parte deseosa, que es impulsada por sentimientos de lujuria, hambre y sed, y es movida por el deseo y el placer. La parte espiritual tiene derecho a gobernar y cuidar de toda el alma, mientras que la fuerza de voluntad debe ser su asistente y compañera. Cuando estos dos hayan sido debidamente cultivados a través de un sistema ideal de educación, estarán a cargo de la parte deseosa que es, por naturaleza, insaciable y codiciosa. Y cuando las tres partes llevan a cabo sus respectivos deberes, hay armonía y rectitud en el individuo.
“La justicia no está relacionada con las actividades externas del hombre, pero su esfera es la actividad interna de una persona. Esto significa que uno no debe permitir que las partes de su alma hagan un trabajo que no sea el suyo o que se involucren en el trabajo de otro. Tiene que ponerlos en orden, según su propia función, y convertirse en su propio amo y en su propio amigo. Tiene que unir las tres partes de su alma, como si fueran las tres claves básicas de una octava, baja, alta y media, y crear una armonía a partir de ellas, haciéndose uno entre muchas, autodisciplinado y sintonizado internamente. . »
(República 443 c9-e2)
Sathya Sai ha utilizado a menudo el juego de palabras de que EHV (Educación en valores humanos) es 3HV, es decir, valores para las tres H: corazón, cabeza y manos. En términos generales, las tres partes de la división tripartita platónica del alma corresponden a las tres H, de las cuales la más importante es el Corazón o la Conciencia, que debería ser el líder. En este sentido, Sathya Sai aconseja: El cuerpo es como una burbuja de agua La mente es como un mono loco Entonces, no sigas al cuerpo No sigas a la mente Sigue la conciencia
Para un estudio más detallado de la conexión entre la filosofía platónica y Sathya Sai Educære, ver Platón y Sathya Sai: Educación ideal y valores humanos en paralelo. Para un análisis en profundidad del ser humano según Aristóteles en relación con la filosofía vedántica, véase también Aristóteles sobre Virtud y ética: un paralelo con las enseñanzas de Sai Baba.